CONDICIONES ARQUITECTÓNICAS

Las instalaciones del Faro de Cabo Mayor se configuran a partir de su torre, que preside la cima de una parcela destinada en su mayor parte a zona verde. De forma cilíndrica y construida en piedra de sillería, dicha torre, cuyo plano focal se sitúa a 91 metros sobre el nivel medio del mar y de 30 metros sobre tierra, se asienta sobre un tambor octogonal, que originalmente fue habitáculo para el alojamiento de fareros, y que tras su rehabilitación ha sido acondicionado como espacio expositivo.

Adosado a uno de sus laterales se sitúa, de forma escalonada, un conjunto de edificios de menor porte construidos en distintos momentos para albergar viviendas para los técnicos en señales marítimas y servicios auxiliares al faro. Estas edificicaciones son las que han precisado de una mayor intervención en el proceso de adaptación del conjunto para museo, comunicándolas entre sí y adecuándolas para salas de exposiciones y usos complementarios.